Una de cada tres personas mayores de 65 años sufre una caída cada año, y en la mayoría de los casos ocurre dentro de la casa. La buena noticia: la mayoría de esas caídas se pueden prevenir con cambios simples. En este artículo te dejo una guía práctica, habitación por habitación, para hacer del hogar un lugar seguro.
Empieza por lo básico: iluminación
La mala visión es un factor enorme. Aumenta la luz en pasillos, escaleras y baño; usa luces nocturnas automáticas en el camino al baño; y evita lámparas que encandilen de frente. Un interruptor accesible desde la cama es imprescindible.
Pasillos y escaleras
Retira alfombras sueltas o fíjalas con cinta antideslizante. Los cables deben ir pegados a la pared. En las escaleras, instala pasamanos en ambos lados y marca el borde de cada escalón con cinta de contraste. Nunca dejes objetos en el suelo del pasillo.
El baño, la zona de mayor riesgo
El baño concentra los accidentes más graves. Instala barras de apoyo junto al inodoro y en la ducha, usa un asiento para ducharse y una alfombra antideslizante. Considera reemplazar la tina por un plato de ducha sin desnivel. Subir y bajar de la tina es uno de los movimientos más peligrosos.
La cocina
Guarda lo más usado a la altura de la cintura, para evitar agacharse o usar escaleras. Nunca permitas subir a un banco o silla para alcanzar un estante. Si la persona vive sola, revisa que la cocina se apague tras cada uso.
Dormitorio
La cama a una altura que permita sentarse y pararse con facilidad, con un camino despejado hacia el baño. Una luz de noche y un teléfono o botón de emergencia al alcance de la mano marcan la diferencia en caso de necesidad nocturna.
Otros factores que no son de la casa
- Calzado: zapatos cerrados con suela antideslizante, nunca pantuflas blandas ni medias en el piso.
- Vista: control oftalmológico anual y lentes al día.
- Medicamentos: algunos bajan la presión o dan mareos; revísalo con el médico.
- Fuerza: caminar a diario y ejercicios simples de equilibrio reducen el riesgo hasta en un 40%.
¿Y si la persona ya se cayó?
Una caída cambia las cosas: el miedo a caer de nuevo reduce la movilidad y acelera el deterioro. Si ya hubo una caída, evalúa con un profesional un plan de acompañamiento y rehabilitación. A veces la solución más segura es tener compañía en las horas de mayor riesgo.
Si quieres una evaluación de seguridad de tu hogar o del nivel de riesgo de tu ser querido, nuestro equipo puede ayudarte con una evaluación gratuita. La prevención siempre es más barata que la urgencia.